Desarrollo de Producto 2026-05-016 MIN

Más allá de Figma: Cómo el Vibe Coding está redefiniendo la creación de MVPs funcionales

Adrián Jaen

Adrián Jaen

Product Owner & IT Business Partner

En la carrera por validar ideas tecnológicas, la velocidad lo es todo. Durante años, el proceso estándar de diseño consistía en crear mockups visuales en herramientas como Adobe XD o Figma. Sin embargo, estamos presenciando un cambio radical: el paso de la representación visual estática a la creación de prototipos funcionales mediante el llamado vibe coding. ¿Es realmente más eficiente construir un prototipo funcional que diseñar pantallas estáticas? La respuesta corta es sí, siempre y cuando se cuente con la estrategia y el rigor técnico necesarios.** El fin de la era de los mockups estáticos** Diseñar "mockups" que no interactúan con datos reales suele ser una trampa de productividad. Pasamos semanas puliendo píxeles en herramientas de diseño que, al final del día, no nos dicen nada sobre la viabilidad técnica o la experiencia de usuario real (UX). El vibe coding —entendido como la capacidad de generar interfaces funcionales mediante prompts e IA dirigida— nos permite entregar al cliente o al usuario un MVP que ya vive en el navegador.** Beneficios clave:** • Validación real: El usuario interactúa con estados reales, formularios y flujos de navegación, no con una simulación limitada. • Reducción de silos: El diseño y el código se fusionan en un mismo flujo de trabajo, eliminando la fase de "traducción" de diseñador a desarrollador. • Velocidad de iteración: Es más rápido pedirle a un modelo de lenguaje que ajuste una lógica de botón que redibujar todos los componentes de un sistema de diseño estático.** El rigor es innegociable: No todo es "vibe"** Si bien la tecnología es potente, el error más común es pensar que el vibe coding elimina la necesidad de conocimiento técnico. Para que un MVP creado así sea realmente profesional, debemos integrar tres pilares:

  1. Manuales de marca: No estamos haciendo borradores descuidados. La coherencia visual debe estar presente desde el día uno mediante la configuración de tokens de diseño y variables CSS.
  2. Buenas prácticas UX: La IA no reemplaza la empatía. Debemos garantizar que la jerarquía de información, la accesibilidad y los tiempos de carga sigan las normas de usabilidad vigentes.
  3. Buenas prácticas de desarrollo: Un prototipo funcional puede convertirse en deuda técnica si no se cuida la arquitectura del código. Modularidad, legibilidad y uso de componentes reutilizables son fundamentales.** Conclusión: El diseñador-programador** El vibe coding nos obliga a evolucionar. Ya no basta con saber mover objetos en un canvas; necesitamos entender cómo se estructuran las aplicaciones. Al adoptar este enfoque, no solo estamos entregando un prototipo, estamos entregando la semilla de un producto real. ¿Estás listo para dejar atrás las herramientas estáticas y empezar a construir soluciones funcionales desde la primera hora de trabajo?
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